Cuando uno es un controlador, uno de los ingredientes de la reciprocidad matrimonial —la empatía—, está ausente. El interés por los demás y la habilidad de entrar en el mundo de sus sentimien­tos son parte de la empatía. Con empatía usted muestra que está interesado en el mundo de su cónyuge tanto como en el suyo propio. Empatía significa poder entrar en el mundo privado de su cónyuge y sentirse cómodo allí. Significa también moverse hacia ese mundo sin hacer juicios. YANET

La empatía conlleva un mensaje excepcionalmente importante para la otra persona. Es este: "Tú cuentas para mí. Tú eres impor­tante y significativo". Esta actitud le concede valor y estimula el desarrollo de la auto estimación del cónyuge. Pero los controladores generalmente no tienen interés en los sentimientos de su pareja. YANET